Los cuerpos de varios niños aparecen dispuestos dentro de estructuras de cristal, como si formaran parte de una inquietante colección. La conmoción se intensifica cuando Shiro Sakaki —un prestigioso profesor y principal autoridad japonesa en el estudio de las mariposas— se entrega voluntariamente a la policía. En Internet ha publicado un extenso informe donde detalla sus motivaciones y el meticuloso proceso que afirma haber seguido. El interrogatorio avanza siguiendo el rastro de ese perturbador documento, dando lugar a un relato de suspense en el que la belleza científica y la locura se entrelazan de forma hipnótica.